Excursión Al Bosque

1 Enero 2010 por memoargeniis

[Tarde mucho en publicar, pero empiezo año con capitulo nuevo, proposito: escribir mas capitulos y si se puede, acabar la historia]

[Mis mejores deseos a todas las personas, que sus sueños se cumplan]

[Capitulo dedicado a la chica del face que siempre a estado apoyandome, Brenda, alias la chica del face te quiero mucho]

- Excursión al bosque – leyó Sam.

- ¿Crees que sea divertido? – le pregunto Mary.

- No lo se ¿Nos inscribimos? – quiso saber Lily.

- Pues ya que – dijo Michael. Los 4 estaban enfrente del tablero de anuncios de Sayket. Enfrente de ellos, entre otros anuncios, se encontraba el de una excursión al bosque de los alrededores, dirigido por el maestro de ecología del instituto.

- Entonces iremos – finalizo Sam, después agarro el plumón que colgaba del tablero y se anoto, le siguieron Mary y después Lily, al final y dudando un poco se anoto Michael.

- Bueno, ¿Y ahora a donde vamos? – pregunto Lily.

- Pues al lago un rato ¿Les parece? – contesto Sam, mas bien como una orden.

Michael y Mary se miraron.

- Pues ya que – dijeron al unisonó y empezando a caminar rumbo al lago, ese día hacia un sol brillante con el cielo despejado.

El lago se destacaba por albergar a la mayoría de los alumnos en tiempo de calor, ese día en especial parecía que todos los alumnos se encontraban ahí, unos cuantos bañándose en el lago, otros tomando el sol y otros tantos mas jugando en el área de arena que, artificialmente, se encontraba a un costado.

- ¡Vaya!, tendremos que ir a otro lugar – les dijo Sam a sus amigos.

- Si seria mejor ir a los jardines ¿No creen? – pregunto Michael. Después dio media vuelta y empezó a caminar rumbo a los jardines del complejo. Sam, Mary y Lily le siguieron umbo a los jardines.

Los jardines, a comparación de el lago, estaban casi desiertos excepto por unas cuantas parejas que pasaban el día disfrutando de la tranquilidad de dicho jardín. Las flores y arbustos parecían tener un color seco y triste, como si su color se hubiera esfumado.  El cuarteto se pasó todo el día en una banca de los jardines hablando sobre cualquier cosa que se les pudiera ocurrir, eran unos muy buenos momentos los que pasaban y los 4 deseaban que no se acabaran.

- Oigan muchachos, que creen… tengo hambre – interrumpió Mary una hermosa conversación sobre las diferencias que tienen los hombre y las mujeres, y por que las mujeres son lo mejor que dios pudo haber creado. Hablar con Sam y Michael sobre estos temas era mucho más fácil que con otros chavos, pues estos sabían muy bien que era la verdad. Ningún hombre sobreviviría sin la compañía de una mujer y mucho menos sin el amor de una mujer.

- Ahora que lo mencionas, yo también tengo hambre – agrego Michael. Se le acababa de ocurrir una esplendida idea.

- Yo también tengo hambre – dijo Lily.

- Igualmente yo – dijo Sam.

- Pero no tiene caso que vayamos los cuatro, mejor Sam y Lily quédense mientras Mary y yo vamos por algunos bocadillos, ¿Qué te parece Mary? – le pregunto Michael a Mary guiñándole un ojo.

- Ahmmm ¿Está bien? – contesto Mary no del todo convencida. Y después Michael agarro a Mary del brazo y la jalo dejando a Sam y Lily solos justo como lo había planeado.

- ¡Ey, Esperen! – grito Sam en vano pues Michael y Mary ya se habían marchado.

Después siguió un silencio un poco incomodo, era cierto que Sam y Lily eran amigos pero nunca les había tocado estar solos y mucho menos en un lugar tan romántico como se suponía que era el jardín. La imaginación de Sam empezó a trabajar; imaginaba que si algún día el y ella pudieran estar en ese mismo lugar, pero no como amigos, si no como pareja. Era algo muy difícil de conceder ya que Sam pensaba que una chica tan hermosa como Lily jamás se enamoraría de un tipo como Sam.

- Hace un día agradable ¿No crees? – se aventuro a decir Sam maldiciendo por lo bajo el haber hecho una pregunta tan estúpida.

- Si muy lindo día – contesto Lily que miraba hacia el suelo.

<<Rayos, se esta aburriendo de mi>> pensó Sam.

- ¿Y como te ha ido en las materias? – le pregunto Lily. Esto hizo pensar a Sam que no estaba del todo perdido.

- Pues bien, como siempre problemas con mi profesor de música, en las demás materias todo bien ¿Y a ti?

- También, bien gracias, un poco preocupada por el examen de algebra pero bien, ¿Y como esta eso que tienes problemas con un profesor?

- Pues veras, presiento que le caigo mal, siempre trata de hacerme la vida imposible y casi siempre lo logra, me baja puntos por cualquier cosa que tenga mal y cosas por el estilo. De hecho no me lo creerás pero me siento raro cuando estoy cerca de el, y a veces ni siquiera lo veo y se que esta cerca.

- Vaya, eso si que es raro, a mi me contaron historias muy extrañas sobre quien es verdaderamente tu profesor, según ex alumnos es una persona muy extraña y había temporadas en las que desaparecía.

- Pues en lo que llevo de clases con el, nunca ha faltado a alguna, eso si, es demasiado raro…

Después de esto todo se volvió mas tranquilo y ambos disfrutaban la conversación que tenían sobre el profesor Steven, y sobre otras personas que laboraban dentro de la institución, como el conserje que cada vez se comportaba mas extraño.

Del otro lado del jardín Michael y Mary caminaban riendo a carcajadas.

- Que buena Michael, por fin los hemos dejado solos – dijo Mary.

- Si, ese era mi plan. ¿Sabes? A Sam le gusta Lily – le conto Michael.

- Si, ya lo sabia, y presiento que a Lily también le gusta Sam – confeso Mary.

- ¿Tu como sabes eso?

- Pues no se, solamente lo presiento, además de que últimamente Lily me pide que salgamos mas con ustedes.

- Pues que confuso esta todo pero bueno vamos por la comida.

Sam y Lily seguían riendo por las historias tan raras que había sobre el profesor Steven.

- Si yo también pensé lo mismo cuando me dijeron que era un vampiro – le conto Lily y después rio.

- Hola Lily – dijo una voz de hombre a espaldas de ella. Lily volteo casi enojada, ella muy bien sabia quien era.

- ¡Ah!  Hola Haydock – contesto Lily.

- Espero no interrumpirlos – dijo Haydock primero mirando a Lily y luego Sam. Haydock clavo un instante su mirada en Sam.

- Pues la verdad n…

- Si Haydock, interrumpes – interrumpió Lily a Sam – ¿Te molestaría si nos dejaras hablar a solas?

- Claro que no Lily, solamente venia a verte. Supe que irías ala excursión, y quería saber si te gustaría ir conmigo – le comento Haydock.

- Cuanto lo siento, pero ya tengo con quien ir – le corto Lily.

- Esta bien en otra ocasión será – dijo Haydock, después miro a Sam con odio y se retiro. Lily quedo en silencio enojada mientras que Sam se empezaba a dar cuenta de quien era Haydock.

- ¿Pretendiente? – le pregunto Sam preocupado.

- ¡¡Si!! – Estallo Lily – ¡No sabes cuanto me ha pedido que salgamos, me esta empezando a hartar!

- ¿Y no han salido ninguna vez? – volvió a preguntar Sam.

- ¡No! Yo jamás saldría con alguien como el, ¡Es un presumido idiota! Y amigo de Albert, ya te imaginaras como es – exclamo Lily.

<<Aparte, a mi me gusta alguien mas>> quiso decir Lily, pero solamente llego a pensarlo pues un grito a lo lejos les hizo olvidarse del tema.

La voz del grito se les hizo conocida así que los dos corrieron hacia el lugar de donde provenía el grito. Para su sorpresa se encontraban 3 personas muy conocidas para los dos.

Mary, Michael y Albert se encontraban tirados en el suelo con restos de comida a su alrededor. En el lugar donde se encontraban había una fuente y varias estatuas con personajes que Sam no reconocía.

- Pero que demonios paso aquí – quiso saber Sam.

- Nada que te interese idiota – le contesto Albert que se puso de pie y se retiro del lugar maldiciendo.

- ¡Dios mío! – grito Lily mientras ayudaba a Mary a ponerse de pie. Sam ayudaba a Michael quien de la impresión no podía hablar.

- Mary, explícanos que paso – le ordeno Sam.

- No lo se Sam, Michael y yo veníamos de la cafetería con la comida cuando nos encontramos a Albert, como siempre Albert quiso poner en ridículo a Michael, pero Michael no se dejo y le contesto, Albert se enojo y quiso golpear a Michael pero después no se que paso fue todo muy rápido – dijo Mary alterada.

- Tranquilízate Mary cuéntanos bien como paso – le dijo Lily.

- Albert se acerco y luego Michael dio un pequeño grito, después los 3 salimos volando hacia atrás como si alguien nos hubiera jalado con mucha fuerza.

Sam y Lily se miraron desconcertados pensando si lo que les decía Mary era verdad.

- Michael que paso – le pregunto Sam.

- No-no-no lo se, paso mu-mu-muy rápido – dijo Michael tartamudeando. Sam le pidió que se tranquilizara para que pudiera contarle mejor.

- Fue todo muy rápido solamente cerré los ojos y sucedió – prosiguió Michael – es muy raro.

- Si que es raro – interrumpió Lily – mejor vámonos a otra parte antes de que llegue un prefecto. Y dicho esto los cuatro se retiraron dejando las sobras de comida en donde habían quedado.

De la impresión a los cuatro se les quito el hambre y siguieron caminando por todo el lugar. Sam y Lily les seguían haciendo preguntas y cada respuesta los desconcertaba más. Simplemente no había explicación para lo que había pasado.

Llego la noche y el cuarteto seguía haciéndose preguntas sobre lo que pudo haber pasado y cada uno daba su hipótesis sobre lo ocurrido, pero cada que exponían alguna opinión les resultaba mas absurda que la anterior. Decidieron dejarlo por la paz y no volver a tocar ese tema, aunque Michael no del todo convencido acepto. El día siguiente seria diferente, pues, les tocaba ir a la excursión al bosque, así que los cuatro se dirigieron a sus respectivos cuartos para descansar.

Al día siguiente Sam se despertó de muy buen humor pensando que ese seria un día genial, y todo estaba a su favor, el clima soleado y venteando muy poco. Se cambio como de costumbre y se preparo para salir, el guía los había citado en la salida trasera del edificio exactamente a las 8 de la mañana. Eran las 7:30 y Sam ya estaba saliendo de su cuarto. Al llegar a la puerta trasera había muy pocas personas, entre ellas Michael que, al parecer, también acababa de llegar.

- Que flojera levantarse temprano un fin de semana – se quejo Sam.

- Si, yo ahorita estuviera aun durmiendo – dijo Michael.

Ambos esperaron aproximadamente 15 minutos antes de que llegaran Lily y Mary. Estas se unieron con Sam y Michael y, al igual que los hombres, se quejaron de haberse levantado temprano.

Enseguida llego el guía, quien para su sorpresa, era Robert Tayko, el mismo que había buscado para ingresar al colegio a Sam.

- Bueno muchachos, pasan de las 8 y solamente lograron levantarse a lo mucho 20 personas – informo Robert – es hora de partir.

Dicho esto Robert miro a Sam por un instante y le sonrió, después dio media vuelta y empezó a caminar hacia el bosque que tenían a los costados de los terrenos. El cuarteto lo siguió.

- ¡Atención! – grito Robert – no quiero que se separen de mi, pues pueden perderse, y créanme no quieren perderse en este bosque y mucho menos con lo que puede estar ahí dentro.

Robert enfatizo estas ultimas palabras como si algo tenebroso y malvado estuviera dentro del bosque.

El grupo de cómo 20 estudiantes empezó a caminar dentro del bosque, resultaba difícil hacerlo pues el terreno no estaba parejo, muchos de ellos llevaban zapatos inapropiados para el lugar. El recorrido duro aproximadamente 1 hora hasta llegar a una pequeña cascada con un pequeño rio que cruzaba el bosque. A los alrededores del rio se encontraban grandes  extensiones de pasto que los estudiantes utilizaron para acostarse o para jugar. El cuarteto encontró el perfecto lugar para pasar ese día, un árbol lo suficientemente grande para proporcionarles sombra a los cuatro. Sam y Michael se acostaron de golpe mientras que Lily y Mary empezaban a sacar los lonches que tenían en sus mochilas.

- ¡Estoy muerto! – exclamo Sam.

- ¡Vaya! No exageres, no es para tanto – dijo Lily.

- Claro que si Lily, hemos caminado bastante – intervino Michael.

- Mejor almuercen que se enfriara más la comida – les ordeno Mary.

El almuerzo no era el mejor que pudieran haber pedido, pero con el hambre que tenían les pareció que si lo era.

El resto del día se la pasaron de maravilla, Sam y Michael jugaban con balones que se habían llevado mientras que Lily y Mary se la pasaban sentadas viéndolos jugar o platicando sobre cualquier cosa. Al atardecer Robert pidió que se reunieran todos.

- Es hora de irnos muchachos, si les gusto anótense para la próxima vez.

Todos los alumnos juntaron sus cosas y se reunieron al pie de la cascada. Robert les dio tiempo de que dieran un último vistazo a la cascada. Después todos se encaminaron de regreso al colegio. Cinco minutos después de que empezaran a caminar una chava grito.

- ¡Falta una persona!

Robert inmediatamente corrió hacia donde se encontraba la estudiante y después le hizo una serie de preguntas. Al finalizar se dirigió al grupo.

- Espérenme aquí – ordeno Robert – Sam quedas a cargo no tardo, encárgate de que todos se queden en este lugar. Robert salió corriendo de regreso a la cascada con una cara de preocupación.

A Sam le tomo desprevenido esa orden pues nunca había estado enfrente de un grupo tan numeroso de personas. Después de un momento de confusión Sam volvió en si y se dio cuenta de la gran responsabilidad que Robert le había dejado. Ordeno que todos los estudiantes se reunieran en un lugar específico. Hizo el conteo de cuantas personas había y cuantas personas faltaban, al final quedo la conclusión de que solo dos personas faltaban, Robert y el otro estudiante de nombre Tom. Después de quince minutos de estar esperando a Robert, Sam empezó a preocuparse por el así que se separo  por un instante del grupo y camino unos metros destino a la cascada.

El camino tomaba curva dejando así detrás al grupo y perdiendo contacto visual con el. De pronto todo se volvió tranquilo, ningún ruido se escuchaba, solamente el de las hojas de los arboles. Sam empezaba a caminar y parecia que lo hiciera en camara lenta. El camino era derecho y sin ninguna curva y a Sam le pareció eterno. Del otro lado del camino se encontraba una persona que a Sam le parecía conocida, caminaba, pero parecía como si flotara, su mirada era penetrante y lo miraba directamente. Seguía avanzando. Sam quería correr, pero simplemente no podía. Los alrededores empezaban a volverse oscuros, con un aura tenebroso, y de la nada obscurecio. De pronto sin ninguna explicación, la persona se detuvo y Sam se dio cuenta de que en verdad flotaba, el sujeto miro a Sam y en su boca se formo una risa que hizo que Sam sintiera miedo. Y sin ningún aviso desapareció volando hacia arriba, dejando detras de el hojas que se levantaron. El lugar volvio a ser el mismo, todo se movia normalmente y se escuchaban mas sonidos, dejo de estar obscuro y sam se dio cuenta de que era el crepusculo.

Sam tardo en recobrar sus sentidos, todo parecía tan extraño, conocía a esa persona pero no sabia de donde. Lo que finalmente lo saco de su transe fue ver a Robert corriendo hacia el con un cuerpo en sus brazos. Sam corrió directo hacia el y se dio cuenta que Robert sangraba de su cuerpo, la camisa que se había puesto ahora estaba rota y con manchas de sangre. El cuerpo, que Sam reconoció como el del chico del faltaba, también sangraba y a chorros. Sam asustado no supo que hacer y cuando Robert continuo corriendo el se aventuro a preguntar.

- ¿Qué ha pasado?

Robert dio media vuelta antes de llegar a la curva.

- Eso te lo contare luego, ahora lo mas importante es llegar al colegio y poner a salvo a todos los estudiantes, en especial a ti Sam – le dijo Robert con una mueca de preocupación en su cara. Ah Sam jamás se le olvidaría la cara que puso Robert y mucho menos los sucesos que ocurrirían días después.

Viejos Amigos Nuevos Enemigos

29 Noviembre 2009 por memoargeniis

[Comentarios plx]

[Capitulo dedicado a mi hermana betty Que cumplió años ayer, y a mi primo toño que su hijo nació con bien un gran abrazo y felicitaciones a los papas Antonio y Angélica]

- ¿Que demonios estoy haciendo aquí? – se pregunto Sam.

Llevaba horas, o quizás fueron minutos. Era difícil tener conocimiento del tiempo en aquel lugar.

Estaba esperando algo, ¿Pero que era? Era de noche, estaba frente al lago de Sayket y miraba hacia el final del lago esperando a que llegara, esa noche seria. El lago reflejaba una luna llena hermosa, pero no había tiempo para apreciar esto. Los pinos y arboles que crecían a la orilla del lago le daba a este un aspecto tenebroso, sus sombras parecían moverse por si solas, Sam pareció ver que se movía algo.

Espero unos cuantos minutos más o quizá no fue nada lo que espero, seguía sin tener noción del tiempo. Hasta que por fin vio a lo lejos una pequeña silueta que flotaba al otro lado, estaba obscuro y no podía distinguir bien pero estaba seguro que era el ¿Quién mas podría ser?

Poco  a poco la silueta fue haciéndose mas grande hasta poder distinguir un poco su anatomía, ahora estaba mas convencido de que era el, su silueta era de un hombre atlético con cabello largo hasta los hombros, extrañamente su cabello flotaba como si la gravedad no existiera. Sam empezó a caminar hacia lo orilla del lago a tal punto de mojar sus tenis, ya no le importaba eso tenia que vengarse y no necesitaba tener sus tenis secos. Al momento en que el agua le llegaba a los tobillos la silueta se detuvo flotando en medio del lago, tenía su cabeza agachada mirando hacia el agua que tenia debajo. Sam desconcertado se pregunto que tenía pensado hacer aquella persona a la que tanto odiaba.

De pronto el extraño sujeto miro directamente hacia Sam. Este se estremeció al ver sus ojos, increíblemente emanaban odio y el color de un ojo era distinto al del otro.

En menos de un segundo el extraño se encontraba ya a menos de 2 metros de Sam levantando el agua por donde había pasado dejando marcado por unos instantes el camino que le faltaba para llegar a Sam. Se detuvo de golpe haciendo que una pequeña ráfaga de viento empujara un poco a Sam y moviendo las copas de los pinos que tenia alrededor.

- ¿Me buscabas? – le pregunto…

Sam se despertó con un grito.

Estaba soñando, solamente era un sueño, pero parecía tan real. Aquel hombre se le hacia tan conocido, muy familiar.

- Demonios, es la última vez que ceno tanto – se dijo Sam.

Estaba sudando y en exceso, temblaba, no sabia si del miedo o del frio que tenía aun cuando hacia una noche calurosa. Esa noche en especial tenia las mismas características que la de su sueño cosa que le extraño a Sam.

- Tengo que dormir – se dijo y dio un bostezo – mañana, examen de algebra…

Y diciendo esto se volvió a acostar y quedo completamente dormido, inmerso en un sueño muy diferente al que había tenido antes.

****

A lo lejos, del otro lado del lago, el mismo sueño…

****

En otra habitación del edificio, alguien aun seguía despierto. Miraba hacia el lago sin saber exactamente que era lo que acababa de ver.

- Ya mero Maalik, se encuentra cerca su final – se dijo Robert Tayko.

****

En la habitación de Michael, el se encontraba dormido teniendo una serie de pesadillas que le hacia sudar y dar pequeños gritos aun cuando estaba dormido. De pronto dio un grito mas fuerte de lo normal y casi al mismo tiempo se cayó el reloj electrónico y la lámpara de porcelana que tenia a un lado de su cama haciendo que este se despertara.

- ¡Que demonios! – grito.

Miro hacia el suelo y vio su lámpara destrozada y el reloj casi intacto. Después volvió a acomodar los pedazos de la lámpara, recogió el reloj y lo puso donde había estado antes. En ese momento no le tomo importancia al hecho de que el mismo fuera quien tirara esos objetos sin ni siquiera tocarlos.

**********

Los terrenos del colegio siempre se habían destacado por tener grandes jardines de flores y de plantas silvestres, fuentes pequeñas y una que otra estatua de personajes o directores pasados. En las noches los terrenos daban miedo, según los alumnos. Las estatuas parecían cobrar vida y seguirlos con la mirada cuando pasaban cerca de ellas. Los hermosos arboles frondosos que rodeaban e incluso invadían los jardines hacían mas de ayuda para darle un aspecto tenebroso. Esa noche, unas horas antes de que Sam tuviera su extraño sueño, extrañamente todo estaba tranquilo. No había ningún pájaro, ni un solo grillo, ninguna forma de vida a excepción de Jack, el conserje mas viejo del colegio. Estaba esperando algo o a alguien.

- Espero y no tarde ese idiota – dijo Jack.

- A quien le decías idiota – pregunto una voz detrás de él.

- Oh! Andromalious, no pensé que llegaras tan pronto – contesto Jack volteando a ver al sujeto.

- ¡Ya te he dicho que así no me llames aquí! ¡Para ti soy James! – le contesto el líder del grupo que la prense había denominado Kyoto´s. Después le dio una cachetada haciendo que el anciano cayera al suelo dando un grito de dolor.

- Perdona James – dijo Jack sollozando.

- Que información nueva tienes para mi – le pregunto.

- Ah! Si! El idiota de Maalik a estado reforzando la seguridad del colegio no solamente con sus extraños hechizos o lo que sea que hace si no también en lo humano, tienen guardias donde sea, hoy se fueron a descansar la mayoría de ellos, también las normas cambiaron y no se les deja salir después de cierta hora de la noche y todo por lo que se te ocurrió hacer a ti en el pueblo.

- Eso no te incumbe, tenia asuntos que tratar.

- Lo se, lo se, Maalik no se dará por vencido.

- De el me encargare después, que información me tienes de mi viejo amigo, ¿Le as dado mis mensajes?

- Si, pero cada que me acerco a el me evita y no me hace caso, me evita.

- Idiota, algún día me encontrare con el y todo será diferente aquí, cuando sepa como desactivar esos hechisitos que tiene Maalik. Muy bien, eso es todo Jack, después se te compensara.

Y dicho esto Jack desapareció en un abrir y cerrar de ojos.

*******

Los padres de Sam se encontraban acostados en su cama viendo un programa de televisión, la madre, Alice, llevaba años tratando de contarle a su esposo la verdad sobre Sam, pero esos últimos días había tenido sueños extraños y le habían hecho recordar todos los sucesos pasados. Ya no podía aguantar mas, le dolía demasiado pero John, su actual esposo, necesitaba saberlo.

Alice sabía muy bien que problemas iba a haber mas aparte que John la considerara loca. Y en verdad era así, algo loco, pero real.

- Cariño puedo contarte algo – dijo Alice.

- Claro que si, dime que pasa – le contesto John.

- Necesito decirte algo.

- Claro amor tu dime que pasa.

- Es algo que quiero decirte desde hace mucho tiempo, algo que paso hace ya mas de 15 años.

- No le hagas mas vueltas al asunto y ya dime Alice – dijo John con un tono preocupante y al mismo tiempo enojado.

Alice tuvo que recaudar un valor increíble para poder decirle esto después de tanto tiempo.

- Sam no es hijo tuyo…

Principios

22 Noviembre 2009 por memoargeniis

[Modifique la historia un poco y ya había tardado mucho en escribir, prometo que ahora escribiré mas seguido]

 

Ya había pasado más de un mes desde la llegada de Sam a Sayket y este ya se había acostumbrado a su nuevo tipo de vida. Sus salidas habían ido disminuyendo a causa de los trabajos y tareas encargadas por sus maestros, en especial de Steven Light, que le encargaba tareas cada vez mas absurdas a Sam y solamente a el. Sam empezaba a sospechar que al profesor Steven le caía mal el. Sentía una sensación extraña cuando estaba cerca del profesor y al parecer el profesor también sentía lo mismo, parecía una estupidez pero Sam pensaba que era como una tipo de conexión entre los dos. Su fuerza había empezado a crecer, ya no era el débil niño de antes, y no se explicaba por que si el no había hecho ejercicio en el mes que había pasado en el colegio.

Con sus amigos todo había mejorado, Mary, Michael e incluso Lily se habían convertido en amigos de Sam, Mary era ahora mucho mas platicadora que antes, Michael ya no se ponía nervioso cuando estaba con cualquiera de ellos, y Lily, bueno, Sam se enamoraba cada día mas de Lily.

Todo parecía irle de maravilla a Sam, tenía todo lo que esperaba solamente con la excepción del tiempo que cada vez empezaba a disminuir…

 

- Hola Sam, que tal dormiste? – le pregunto Mary cuando bajaba al comedor. Era la mañana de un sábado.

- Bien, bien Mary y tu? – pregunto de igual manera Sam.

- Pues también bien,  creo que dormí torcida me duele un poco el cuello – le respondió Mary sobándose su cuello.

- Que mal, ¿vas al comedor? – dijo Sam.

- Si, tengo mucha hambre ¿Tú también te diriges ahí?

- Si.

- Te gustaría que almorzar conmigo Sam?

- No veo por que no.

- ¡Genial!, les diré también a Michael y a Lily, espérame en la mesa de siempre en un momento te alcanzo – dijo Mary y salió corriendo hacia uno de los pasillos laterales.

“Esta niña esta un poco loca” – pensó para si mismo Sam. Y siguió caminando rumbo al comedor. Entrando al comedor sintió una extraña sensación, como la presencia de otra persona cerca, pero no cualquier persona si no alguien único. Las puertas del comedor se abrieron y por ellas salió su profesor de música. Ambos se miraron un rato.

- Buenos días, señor Doge  – dijo Steven.

- Muy buenos días, señor – le contesto Sam. Y dicho esto se metió al comedor en busca de la mesa. Inmediatamente después de que se separaran dejo de sentir aquella sensación, cosa que le pareció extraña a Sam.

- ¡Llegamos! – grito Mary. Y Sam volteo viendo a Michael y a Lily.

A Sam siempre le había sorprendido como era que Lily tenía su pelo como recién lavado siempre. Incluso después de despertar.

- Buenos días Sam – le dijo Lily.

- Buenos días Lily ¿Qué tal amaneciste? – le pregunto Sam a Lily.

- Muy bien, gracias – contesto Lily y se sentó a un lado de Sam. Del otro lado estaba Michael y enfrente Mary.

- Yo-yo también amanecí bien Sam – dijo Michael.

- Si, que bien Michael – le contesto Sam un distraído en Lily.

- Sabes que no te ara caso Michael – le dijo Mary en voz baja a Michael.

- Lo-lo se, pero quiero mo-mo-molestarlo un poco – contesto Michael y, junto a Mary, rieron.

El almuerzo les pareció muy corto y delicioso, su par de huevos estrellados junto a su pan tostado y para terminar de llenar un par de hot-cakes.  Al terminar los 4 empezaron a charlar sobre la escuela y como les había ido a cada uno en sus clases.

- Oh no!, mira quien viene Lily – exclamo Mary.

- No me digas que es el de vuelta – dijo Lily poniendo cara de fastidio.

- Pues entonces no te diré.

- Hola Lily, buenos días – dijo un chavo de la misma edad que los otros 4.

- Hola Haydock –contesto Lily haciendo una mueca que solamente Michael, Sam y Mary pudieron ver. Michael y Mary rieron.

- Puedo hablar contigo a solas un momento Lily? – le pregunto Haydock.

- Cuanto lo siento Haydock, ahora estoy con mis amigos.

- Vamos solo será un momento.

- Si Lily ve – intervino Mary riéndose.

Ambas se miraron a los ojos, Lily con una mirada penetrante, y Mary dejo de reír.

Después de un rato vacilar Lily se puso en pie y se fue a un lado del comedor con Haydock.

- ¿De que me estoy perdiendo? – les pregunto Sam a Michael y a Mary.

- Solamente de toda la historia del que te quiere quitar a Lily – dijo Mary.

- ¡¿De que hablas?! – le pregunto Sam mas nervioso que enojado.

- Vamos Sam, ya no es secreto, o bueno al menos para nosotros 3, ¿Verdad Michael? – le pregunto Mary a Michael.

- Es-es-es verdad Sam, ya lo sabemos – contesto Michael.

- No se de que me están hablando – dijo Sam nervioso.

- Ya no nos mientas – dijo Mary riendo.

Sam los miro y después de un rato dijo.

- Muy bien, si me gusta  y mucho! Y ustedes dos me guardaran el secreto ¿Esta bien?

- Claro que si – contesto Mary y Michael se limito a asentir con la cabeza.

- ¡Vaya!, por fin me e podido deshacer de el – exclamo Lily y se sentó.

- ¿Qué era lo que quería? – pregunto Sam impacientemente.

- Que saliera con el, otra vez – contesto Lily fastidiada.

- ¿Cómo que otra vez? – volvió a preguntar Sam. Michael y Mary solamente se miraban y reían.

- Pues si, ya van como 7 veces en la semana que lo intenta, y claro, todas las veces le e inventado una escusa, ahorita le dije que tengo que estudiar, creo que ya no se cree mis mentiras, ¿Verdad Mary?

- Oh! – Exclamó Mary dejando de reír y poniendo cara seria – no al parecer creo que ya no.

- Que mal – dijo Lily mirando hacia el centro de la mesa.

- Tendrás que inventarte otra excusa, como por ejemplo, un novio de mentiras – dijo Mary mirando a Sam, Lily no vio este gesto. Sam se puso nervioso.

- No seria capaz de eso, o al menos eso creo – dijo Lily y rio.

Sam sentía celos, no lo podía creer, sentía celos de Lily Marple y no podía contenerse. Al parecer en verdad estaba enamorado.

 

 

**********

 

Era una noche tranquila en la ciudad, y una señora caminaba por una calle muy transitada, otra persona la miraba desde el alto de unos de los tantos edificios que había alrededor. La señora llevaba chaqueta, una bufanda, unos pantalones de mezclilla, guantes y un sombrero puestos. Caminaba rumbo a su casa que no quedaba a más de 15 minutos.

La persona que la miraba había esperado ese día, tenía mucho tiempo sin salir de su guarida y no iba a dejar escapar esa oportunidad.

En menos de 15 minutos ya se encontraba la señora en su casa, había entrado y dejado las llaves en la mesita que se encontraba en la entrada, se dirigió a su cuarto con la intención de descansar ya que estaba cansada. Entro a su cuarto y se quito parte de la ropa que traía puesta hasta quedar solamente en ropa interior, después se dirigió a su closet y tomo su bata para dormir.

Aun no se podía acostumbrar a vivir sola, ya hacia mas de 1 año que su esposo, Sam, había muerto dejándola completamente sola, su esposo había muerto, según informaron, de un infarto y tiempo después su cuerpo había desaparecido, así contribuyendo, aun mas, al dolor que ya sentían sus familiares y amigos.

La pareja anhelaba tener un hijo y habían hecho todo lo posible por así cumplirlo, pero todos sus intentos habían sido en vano. Esa noche se cumpliría.

La señora se había dormido llorando recordando a su difunto esposo.

Ya entrada la noche unos ruidos en su ventana hicieron despertar a la señora. Esta totalmente enfadada  se levanto de su cama. Pensando que eran pandilleros que solamente la despertaban por molestar, agarro un jarrón con agua, que tenia en su cuarto para las flores, dispuesta a tirarles el agua a los pandilleros.

- Malditos pandilleros, ahora verán – se dijo la señora.

Después quito las cortinas de su ventana y miro hacia afuera. Se escucho cuando se rompía el jarrón y la señora dio un pequeño grito

- Hola Alice – dijo una voz.

- ¿Sam? – pregunto Alice…

Nueve meses después nació Sam Robert Doge.